sábado, 22 de abril de 2017

brúnir.




borde primero. 

¿Por qué has dicho borde
si lo que querías decir es que las rosas se han marchitado?

el pétalo se lleva la cintura y no siento ninguna lástima
así es como se pierde el buen aroma
y queda lo sobrante, por eso digo borde
por lo que rebasa, lo que creo imaginar derramado
           
dos rosas mustias
            como una vagina seca
            para acoger ardientes telas magentas

el asombro del color más oscuro
en el borde de las rosas descompuestas.


segundo borde.

Os cubrí de la intemperie
pero cortaros por el tallo, siempre es hacer de vosotras
una belleza tan delicada como efímera
            ahora ya no tengo de qué protegeros
            cabezas de bebé –parecieran las rosas
                                            recién hechas
pareciérame             a mí                         que no reposo cautiva en cristal
más mi propia contemplación.


borde III.

ángulo
                                    lista
corte. Filo. Arista. Bisel

Bisel es la palabra más sutil hacia la forma más primitiva de cortar
            no hay hierba dentro de ti,
            a las cinco pasó el milagro, como un cascabel
o un país a punto de enloquecer
            ¡voy a hacer una revolución!
no recuerdo un protocolo más blanco
a la hora de            acariciar             la frondosidad
meticulosa del verde que rodea el color
            es oxígeno –me digo
            está todo ahí                        Bisel es candor
por las calles corren los perros como si hubieran escapado
de una jaula y deseo, como desea un fruto recién fecundado
ser bella cuando a alguien adorne mi cara de llamas.

           
4º borde (o brúnir en islandés).

Tienes un apetito magnífico           
por eso tus rosales se entrelazan como amantes.
           

abril 2017